
Estudiantes y apoderados conviven a diario con un punto de inseguridad a metros del ingreso escolar.
Cerro Navia, Santiago de Chile. 29 de junio 2025. Un quiosco instalado frente a un colegio ha generado preocupación entre vecinos, apoderados y docentes, quienes denuncian que, si bien no obstruye directamente la entrada del establecimiento, sí dificulta el tránsito peatonal en momentos de alta afluencia, especialmente durante el ingreso y la salida de los estudiantes.
Ante esta situación, Diario Tropezón acudió al lugar y constató la presencia del quiosco y además, colillas de cigarro y botellas de alcohol en los alrededores. Bernardita Rojas, directora del colegio San Damián de Molokai, ubicado en avenida J.J. Pérez con EE. UU, quien explicó que el quiosco no se utiliza desde hace más de siete años, aunque su estructura permanece instalada desde hace más de quince. Según indicó, la municipalidad —en conjunto con el propietario— tiene la facultad para retirarlo, y ya se han presentado solicitudes para que, una vez removido, no se vuelva a instalar ningún otro tipo de estructura en ese sitio.
La directora también reveló un hecho preocupante: hace tres semanas, el quiosco fue utilizado como escondite por un grupo de delincuentes que, tras asaltar a una pareja de adultos mayores a la salida de un banco, se ocultaron tras la estructura para evitar ser vistos. Además, comentó que existe un proyecto en proceso que busca ampliar la calle y retirar el puesto inoperante, ubicado a pocos metros de la salida del colegio.
También se consultó al docente Matías Fernández, quien relató que, hace pocos días, se recibió un aviso de bomba en un banco ubicado en frente del establecimiento por Avenida JJ. Pérez, y que los asaltos en la zona se han vuelto recurrentes. Denunció además el robo de espejos desde vehículos estacionados en el sector, lo que refleja una preocupante falta de seguridad. Fernández enfatizó la gravedad de la situación, considerando que en el lugar funciona un colegio que atiende a estudiantes desde primero básico hasta cuarto medio. Por ello, solicitó mayor presencia de Carabineros o patrullaje de seguridad ciudadana.
En relación con el quiosco, señaló que, aunque no se ha registrado ningún accidente, su estructura representa un riesgo: el techo es demasiado bajo, lo que obliga a estudiantes y apoderados a agacharse al pasar. Asimismo, dificulta la visibilidad hacia la entrada del colegio y afecta negativamente la imagen del establecimiento.
Aunque el quiosco no bloquea directamente la entrada del recinto, genera problemas en el flujo de ingreso y salida debido a la constante aglomeración en la zona. Además, se ha detectado el uso indebido del espacio en ciertos días, cuando algunas personas lo utilizan como punto de consumo de drogas y alcohol, e incluso como refugio para cometer actos delictivos. Actualmente, se espera la implementación del proyecto que permitirá retirar el puesto, ya que su ubicación reduce la visibilidad, compromete la seguridad y representa un riesgo físico para funcionarios, estudiantes y apoderados, quienes podrían golpearse con la techumbre del quiosco.
Por: Leslie Canales y Osvaldo González (UBO).
