
Bajo el liderazgo de Rafael Hernández e Ignacio Calderón, la caravana solidaria del terminal aéreo arribó a Lirquén con víveres y suministros para los damnificados por los incendios.

Pudahuel, Santiago de Chile, 19 de febrero de 2026. Un grupo de taxistas básicos oficiales que trabajan en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, ubicado en la comuna de Pudahuel, transformó su herramienta de trabajo en un motor de solidaridad.
Tras una intensa campaña de recolección de fondos y recursos, la caravana solidaria logró su objetivo: llegar este jueves a las zonas más golpeadas por los recientes mega incendios que afectan al sur de Chile. Todo se realizó con recursos propios de los taxistas, sin apoyo de autoridades políticas ni institucionales.
Un compromiso que nace desde el gremio
La iniciativa, encabezada por los dirigentes Rafael Hernández e Ignacio Calderón, surgió ante la necesidad de apoyar de manera directa a las comunidades que lo perdieron todo bajo el fuego.
Los conductores del terminal aéreo gestionaron el acopio de:
- Víveres no perecibles
- Agua potable
- Artículos de primera necesidad
El despliegue solidario culminó con el arribo de la caravana a la localidad de Lirquén, en la comuna de Tomé, Región del Biobío, una de las zonas más afectadas por el siniestro. Allí, la ayuda fue entregada directamente a las familias damnificadas, en un gesto que refleja organización, compromiso y acción concreta.
Más que transporte, vocación de servicio
El gesto reafirma la histórica vocación de servicio de los transportistas, quienes cambiaron sus rutas habituales por un viaje de esperanza hacia las regiones en crisis, demostrando que la solidaridad ciudadana puede convertirse en un soporte real para quienes sufren una catástrofe.
