
Yaidy Garnica, madre y abuela venezolana, fue asesinada en su casa durante una discusión con vecinos del sector por el volumen de la música en el Día del Padre. El presunto autor ya fue detenido y quedó a disposición de la justicia.
Cerro Navia, Santiago de Chile, 18 de junio de 2025. Lo que comenzó como una jornada de celebración familiar terminó en una tragedia que enluta a una familia migrante en Cerro Navia. El pasado domingo 15 de junio, alrededor de las 22:30 horas, Yaidy Garnica Carvajalino, una mujer venezolana de 43 años, fue asesinada de un disparo en medio de un conflicto vecinal generado por el volumen de la música.
La víctima, madre y abuela de cuatro niños, se encontraba compartiendo en su domicilio una celebración por el Día del Padre. Sin embargo, el alto volumen de la música que provenía de su casa provocó la molestia de algunos vecinos, quienes se acercaron a pedir que bajaran el ruido.
Lo que debió ser una simple solicitud terminó escalando rápidamente a una discusión, que derivó en un enfrentamiento físico. Un grupo de personas irrumpió en la vivienda, donde se produjo una violenta pelea con golpes y agresiones utilizando maderos. En medio de la pelea, un sujeto extrajo una escopeta y disparó a quemarropa contra Yaidy, quien fue trasladada de urgencia al Hospital Félix Bulnes, donde se constató su fallecimiento producto de múltiples impactos balísticos.
El subcomisario Ítalo Alfaro, de la Brigada de Homicidios Centro Norte de la Policía de Investigaciones (PDI), confirmó que, gracias a las declaraciones de testigos y al análisis de registros audiovisuales, se logró identificar al presunto autor del disparo. Este fue detenido el lunes 17 de junio y quedó a disposición del 5° Juzgado de Garantía de Santiago.
Este hecho vuelve a evidenciar el aumento de la violencia en los barrios populares y la fragilidad del tejido social en sectores donde los conflictos cotidianos, en lugar de resolverse con diálogo, terminan en tragedia. En esta ocasión, una mujer que solo buscaba celebrar en familia terminó perdiendo la vida en medio del choque de dos culturas marcadamente distintas y de una convivencia que ya mostraba señales de fractura, según indican residentes del sector.
