
Un experimento realizado por vocero de la Coordinadora Nacional CONAUT reveló que estaciones de servicio de venta de combustible, estarían entregando menos combustible a los clientes por el cual pagan, generando millonarias ganancia para las empresas responsables.
Pudahuel, Santiago de Chile. 10 de febrero 2025. El abogado Manuel Jesús Saavedra, y Manuel Bernales, dirigente social y vocero de la Coordinadora Nacional CONAUT, han revelado un presunto fraude en la venta de combustible que afectaría a miles de usuarios en Chile. Según su denuncia, estaciones de servicio estarían entregando menos combustible del que los clientes pagan, generando un “robo hormiga” que suma ganancias millonarias para las empresas responsables, según aseguran.

Para demostrarlo, realizan un experimento en una estación de servicio de venta de combustible de la comuna de la Granja, ubicada en calle Santa Rosa. Allí, cargaron un bidón con 20 litros de bencina, cuyo costo fue de $20.140. Luego, vertieron el contenido en un matraz volumétrico de medición exacta, el cual marcó una faltante de 300 cc. Aunque esta diferencia podría parecer mínima, el análisis de los denunciantes reveló que equivale a aproximadamente $600
Bernáldez, quien trabaja en el rubro del transporte de pasajeros (taxi), explicó el impacto acumulativo de esta situación. Indicó que él carga diariamente $30.000 en combustible, pero para este ejercicio usaron solo 20 litros. Aplicando el cálculo a un consumo habitual diario, la diferencia ascendería a $4.200 semanales, $16.800 mensuales y $201.600 anuales por conductor. Extrapolando esta cifra a los aproximadamente 100.000 transportistas de la Región Metropolitana, la pérdida para los usuarios alcanzaría unos $20.160 millones anuales, sin contar los vehículos particulares.
El dirigente de Pudahuel, junto a Saavedra, señaló que han replicado esta prueba en otras estaciones de servicio de venta de combustible con los mismos resultados. Por ello, junto a CONAUT, no descartan presentar una demanda colectiva para exigir subsanar esta situación e indemnizar a los miles de personas afectadas por lo que se ha denominado el litro chico, aseguran los denunciantes.
Por su parte la División de Grandes Contribuyentes del Servicio de Impuestos Internos (SII) según el diario El ciudadano, se está investigando a la empresa distribuidora de combustibles COPEC SA por un presunto sistema implementado en las 686 estaciones de servicio en todo el país. Habría evidencia que en cada venta de combustible a los usuarios se retendría una pequeña fracción del litro, generando excedentes que, combinados con un entramado tributario, habrían permitido a la empresa manejar millonarias “platas negras” fuera del control fiscal.
COPEC, por su parte, sostiene que estos remanentes no están relacionados con la calibración de las máquinas expendedoras. La empresa asegura que los surtidores “cumplen con la normativa vigente, entregan el combustible exacto adquirido por cada cliente” y son fiscalizados periódicamente por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), entidad que “aplica estrictos protocolos de inspección
Sin embargo, esta versión contrasta con las denuncias de los ex concesionarios Francisco Elton González, Max Langer y Jorge Rosemary Pedregal, quienes afirman Al diario El ciudadano que el personal de COPEC realizaba ajustes mensuales en los surtidores para generar estos excedentes de manera deliberada.
