
Estudio basado en registros del Ministerio Público entre 2015 y 2025 concluye que el 10% de los adolescentes infractores concentra el 43% de los delitos, mientras la mayoría abandona tempranamente la actividad delictiva.
Pudahuel, Santiago de Chile. 30 de julio 2026. Un reducido grupo de adolescentes concentra gran parte de los delitos registrados en Chile, mientras que la mayoría de los jóvenes que ingresa al sistema penal presenta una participación limitada y abandona tempranamente la actividad delictiva.
Así lo establece el Informe sobre Responsabilidad Penal Adolescente 2015-2025, elaborado por el Ministerio Público a partir de registros administrativos de la última década.
El estudio revela que el 10% de los adolescentes infractores concentra el 43% de los delitos registrados, mientras que el 1% acumula el 12,5% del total de los hechos investigados durante el período analizado.
Además, confirma que el perfil predominante de los adolescentes que ingresan al sistema penal se mantiene estable: corresponden mayoritariamente a hombres de 16 y 17 años, edades en las que se concentra la mayor participación delictiva.
Respecto de la evolución de los ingresos al sistema penal adolescente, el informe señala que estos disminuyeron entre 2015 y 2018, aumentaron en 2019 y registraron una fuerte caída durante los años de pandemia. Desde 2022 se observa una recuperación progresiva, aunque los niveles de 2025 todavía permanecen por debajo de los registrados al inicio de la serie.
A nivel territorial, el comportamiento presenta diferencias. Mientras a nivel nacional los ingresos aún no recuperan las cifras de 2015, regiones de la Macrozona Sur, como Biobío, La Araucanía y Maule, presentan niveles superiores a los observados al comienzo del período.
La mayoría abandona la actividad delictiva
El informe realizó un seguimiento durante once años a una cohorte de 30.590 jóvenes, identificando cinco trayectorias delictivas distintas.
Los resultados muestran que la mayoría presenta trayectorias de baja intensidad y abandona gradualmente la conducta delictiva durante la adolescencia.
En contraste, un grupo reducido equivalente al 2,4% de la cohorte concentra el 13,4% de todos los delitos registrados y mantiene una actividad persistente en el tiempo.
Persistencia no implica mayor gravedad
Otro de los hallazgos del estudio es que los adolescentes con trayectorias delictivas persistentes no necesariamente avanzan hacia delitos más graves.
Según el informe, sus conductas se relacionan principalmente con delitos contra la propiedad, especialmente robos no violentos, mientras que los delitos con mayor violencia y aquellos asociados a armas corresponden a un perfil distinto de infractores.
Aumenta participación junto a adultos en delitos de drogas y armas
El estudio también identifica cambios en los delitos cometidos conjuntamente por adolescentes y adultos.
Aunque esta modalidad representa aproximadamente uno de cada cinco casos, durante los últimos años aumentó la presencia de delitos vinculados a drogas y armas, superando a los delitos contra la propiedad dentro de esta forma de participación.
La Fiscalía Nacional señala que este fenómeno plantea la hipótesis de una mayor vinculación de algunos adolescentes con estructuras criminales organizadas mediante la participación conjunta con adultos. Sin embargo, precisa que la mayoría de los adultos involucrados corresponde a personas jóvenes de entre 18 y 29 años.
Los resultados del informe evidencian que la delincuencia adolescente en Chile corresponde a un fenómeno diverso, donde conviven jóvenes que abandonan tempranamente la actividad delictiva con un grupo reducido de infractores que concentra una parte importante de los delitos.
De acuerdo con la Fiscalía Nacional, estos antecedentes constituyen un insumo para fortalecer políticas públicas de prevención temprana, persecución penal focalizada y reinserción social, considerando las distintas trayectorias y perfiles identificados.
Fuente: Unidad de Comunicaciones de la Fiscalía Nacional.
