
El motorista fue interceptado de manera intencional por un automóvil en la caletera de Américo Vespucio. Dos sujetos lo intimidaron y le robaron sus pertenencias. Un intento de atropello y la huida de los delincuentes quedaron registrados en video.
Pudahuel, Santiago de Chile — 23 de diciembre de 2025. Un violento hecho delictual quedó registrado por cámaras de vigilancia privadas en el sector sur de la comuna de Pudahuel hoy martes por la mañana, luego de que un repartidor en motocicleta fuera asaltado tras ser interceptado de forma intencional por un automóvil.
El incidente ocurrió en la caletera de Américo Vespucio, a la altura del N.º 505, a metros de la calle Travesía, en Pudahuel Sur. De acuerdo con las imágenes captadas por el sistema de seguridad, un automóvil blanco adelantó al motorista y frenó bruscamente, obligándolo a detenerse. Como consecuencia de esta maniobra, la motocicleta trato de esquivarlo perdiendo el equilibrio y cayó de costado sobre la calzada.
Tras el impacto, descendieron del automóvil dos sujetos jóvenes, a rostro descubierto. Uno de ellos se abalanzó sobre el repartidor, quien levantó ambos brazos en señal de no oponer resistencia. Pese a ello, fue intimidado y despojado de sus pertenencias de mayor valor. En paralelo, el segundo individuo intentó sustraer la motocicleta, sin éxito, debido a que esta se encontraba caída.
Mientras se desarrollaba el asalto y otros conductores se alejaban del lugar, un conductor de una camioneta —según se aprecia en el registro audiovisual— intentó atropellar a uno de los delincuentes, quien logró esquivar el vehículo por escasos centímetros. Posteriormente, la camioneta retrocedió e impactó al automóvil utilizado por los antisociales, provocando la caída de uno de ellos. No obstante, ambos lograron subir al vehículo y huir del lugar a alta velocidad. Antes de la fuga, el motorista afectado tomó una piedra y la lanzó contra el automóvil en retirada, impactándolo en una de sus puertas.
La motocicleta quedó abandonada en medio de la calzada, generando un evidente riesgo para el tránsito vehicular. Minutos más tarde, otro repartidor que realizaba labores similares se detuvo en el lugar y trasladó el vehículo hasta la vereda, permitiendo la normalización del flujo vehicular.
La víctima, visiblemente afectada por lo ocurrido, se sentó en la vereda con las manos en la cabeza y permaneció en el lugar mientras era auxiliada por el segundo motorista que acudió en su ayuda.
