Mucho se habla del Congreso Nacional, de leyes nuevas que se discuten, de proyectos que prometen soluciones a los problemas de la ciudadanía. Sin embargo, pocas veces se aborda con claridad cómo funciona realmente el trabajo legislativo y, sobre todo, cómo impacta en la vida diaria de las personas. Desde mi experiencia como abogado, comunicador social y vecino de esta comuna, me parece fundamental abrir un espacio de reflexión sobre este tema.
El trabajo legislativo no se limita a redactar leyes nuevas, como algunos piensan. También implica modificar las leyes existentes, fiscalizar que se cumplan correctamente, y por, sobre todo, escuchar las necesidades reales de la gente, esas que surgen en la calle, en los barrios, en los consultorios y hospitales, y no en las oficinas con aire acondicionado.
Yo tengo el privilegio y la responsabilidad de escuchar esas necesidades todos los días: en la atención a mis clientes, en las gestiones gratuitas o pro bono que realizo con compromiso, y en cada caso que me comentan los vecinos que buscan orientación y apoyo. Pero también tuve la oportunidad de hacerlo como comunicador social, cuando conduje un programa radial en Radio Espacio Latino 106.5 FM, donde las voces de la comunidad me acompañaron semana a semana. Esa experiencia me permitió conocer de primera fuente los problemas, luchas y anhelos de las personas.
No hablo desde la distancia, sino desde la vivencia. Soy un vecino más de esta querida comuna de Pudahuel, que me vio nacer, crecer y que hoy me inspira a seguir trabajando por su gente. Me atiendo en los mismos consultorios, hospitales y servicios públicos que todos ustedes, y eso me ha permitido ver con mis propios ojos las carencias, la burocracia y las barreras que muchas veces impiden que los derechos se transformen en realidades.
Por eso, cuando reflexiono sobre el trabajo legislativo, lo hago desde el convencimiento de que las leyes deben construirse con los pies bien puestos en la tierra, entendiendo la realidad concreta de quienes más necesitan justicia, protección y oportunidades.
Mi compromiso es seguir informando, educando y acercando el derecho a la comunidad. Porque el conocimiento nos hace más libres y más fuertes. Y porque solo cuando entendemos cómo funciona el sistema, podemos exigir cambios reales que mejoren nuestra calidad de vida.
Pudahuel merece leyes justas, pero también merece que quienes las conocen y aplican estén verdaderamente comprometidos con su gente.
Por Ignacio Enrique Alarcón Benavides – Abogado, comunicador social, profesor de Karate-Do y vecino de Pudahuel
